Gawin, nativo de la ciudad de Pyrios, tiene un pasado oscuro y misterioso: se sabe que quedó huérfano con tan solo doce años de edad, quedando a merced del destino. Se crió en las calles y pudo conseguir vivir de estas timando viajeros, hurtando en callejones oscuros, penetrando en casas, etc…
Gawin era solo un joven y parecía que su destino ya estaba marcado: ser un mediocre ladrón de los callejones y barrios bajos de Pyrios.
Pero no fue así: fue sorprendido por guaridas reales mientras asaltaba a punta de daga a un transeúnte.
Paso en el calabozo un largo año, hasta que por algún milagro divino, un viejo pago su fianza.
Este anciano era un general retirado del ejército del rey, llamado Perceval.
Lo saco de esa oscura cárcel, ya que el rostro del ahora quinceañero Gawin le hacia recordar a su hijo, difunto en alguna peligrosa campaña militar.
Perceval instruyó al joven ladrón en el arte del combate, ensañándole todos los secretos de las artes de la espada y de la daga, por su puesto que el viejo general no iba a desperdiciar la habilidad de ladronzuelo que poseía Gawin: también lo instruyo en el sigilo, el espionaje y el robo.
Luego de algunos años, Perceval muere pacíficamente en su lecho.
Gawin, con ahora veintidós años vividos, decide dejar su ciudad natal, Pyrios, para recorrer el vasto mundo en busca riquezas y aventuras, pero lo más importante: Fama. Que su nombre sea recordado por los siglos de los siglos.
Gawin es un joven de veintidós años, con piel clara, de cabellos oscuros como la noche, ojos celestes y una leve barba recorre su rostro.
Mide aproximadamente 1.80 y tiene un cuerpo ágil y resistente, gracias a sus años de entrenamiento.
Es un guerrero extremadamente hábil con la espada y la daga, también en habilidades como el robo, el espionaje, el disfraz y el sigilo. Prefiere llevar armaduras livianas a las pesadas, ya que es amante de la agilidad y no de la fuerza bruta.
En cuanto a su carácter es completamente cambiante: Puede ser la persona mas carismática y alzada pero al mismo tiempo el mas callado, frió y reservado.
Es un personaje neutral, no se inclina ni por el bien ni por el mal.